Transforman tapitas en anteojos para quienes no pueden pagarlos
Con apenas entre 12 y 15 tapitas, la Fundación Boreal fabrica un marco de anteojos que luego entrega sin costo a personas que no pueden acceder a costear este recurso esencial para su salud visual.
Detrás hay un proceso que inicia con alguien que solidariamente decidió reunir tapitas para donarlas y la voluntad de activar un engranaje en el que la fundación ya tiene su propia fábrica de marcos y, desde hace poco, también su laboratorio para elaborar los cristales.
“La campaña surge a partir de la necesidad de ampliar el acceso a anteojos y, al mismo tiempo, generar un impacto ambiental positivo. Transformar tapitas en marcos es convertir un residuo en una herramienta que mejora la calidad de vida de una persona”, explica Cristian Mur, presidente de la fundación en el país.
El proceso es completamente trazable. Una vez recibidas, las tapitas se clasifican por color, se lavan y se trituran hasta convertirse en materia prima. Luego se funden y se inyectan en matrices para dar forma a los marcos.
Tras el acabado final y el ensamblado, el producto pasa al laboratorio óptico, donde se colocan los cristales según la receta de cada paciente. El resultado es un anteojo terminado, listo para ser entregado gratuitamente a quien lo necesita.
Por un lado, reduce residuos plásticos y promueve el reciclaje. Por otro, amplía el acceso a la salud visual. Y además, impulsa trabajo local en la fábrica donde se producen los marcos, fortaleciendo una cadena de valor con impacto social.
Cristian Mur - presidente Fundación Boreal
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