Investigadores de la UNSL transforman desechos en alimentos saludables y promueven la economía circular
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) desarrolla un proyecto científico que busca transformar subproductos de distintas industrias y recursos regionales en alimentos e ingredientes de alto valor nutricional, promoviendo la economía circular y reduciendo el impacto ambiental.
La iniciativa, denominada “Desarrollo de alimentos, ingredientes y bioproductos funcionales de elevado valor nutricional a partir de recursos regionales y subproductos aplicando procesos tecnológicos, biotecnología y energías renovables” (PI Nº02-2726), es dirigida por el doctor en Bioquímica Ulises González y se lleva adelante en el Laboratorio de Procesos Separativos con Membranas de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia.
El proyecto trabaja en la revalorización de materiales que tradicionalmente eran considerados residuos, como el bagazo cervecero, el okara de soja, las vainas de arvejas, cáscaras de frutas y otros restos vegetales, para convertirlos en harinas funcionales, ingredientes y alimentos saludables.
“Antes se los llamaba residuos; hoy hablamos de subproductos porque la idea es revalorizarlos para que dejen de ser un contaminante y puedan aprovecharse en la producción de alimentos”, explicó González.
El investigador destacó que la iniciativa tiene sus orígenes en trabajos iniciados en 1993 y que, con el paso de los años, evolucionó hacia el desarrollo de alimentos funcionales, libres de gluten, bajos en calorías, ricos en fibras o proteínas y adaptados a distintas necesidades nutricionales.
Entre las líneas actuales de investigación se encuentra el estudio de algas nativas de ríos de San Luis como fuente alternativa de proteínas no animales. También se trabaja con subproductos de la industria cervecera, de la soja y de la producción hortícola para generar alimentos con mejores perfiles nutricionales.
“Lo que buscamos no es solamente aprovechar estos materiales como una harina más, sino modificarlos tecnológicamente para obtener productos nutritivos, saludables y agradables para el consumidor”, señaló González.
Además de contribuir a la reducción de residuos, el proyecto apunta a fortalecer la producción local mediante la generación de productos con valor agregado y a combatir la malnutrición a través del desarrollo de alimentos de bajo costo destinados a programas sociales. También permite reformular productos de consumo masivo, como galletas y magdalenas, para adecuarlos a la Ley de Etiquetado Frontal mediante el uso de ingredientes naturales como la stevia y el yacón.
“Debemos dejar de ver las cáscaras de frutas, verduras o los subproductos industriales como un gasto o un desecho. Son materias primas valiosas que pueden transformarse en alimentos y generar nuevas oportunidades productivas”, concluyó el especialista.
Ulises González - Doctor en Bioquímica - Director del Proyecto
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